Por Luz Andrea Gómez B.

“Sin bibliotecas, ¿qué tenemos? Ni pasado ni futuro”, dijo Ray Bradbury, escritor de la famosa novela Fahrenheit 451. Una frase que se ajusta al programa ‘Mi Barrio es una Biblioteca’, estrategia que lidera el gobernador del Cesar Luis Alberto Monsalvo, con el propósito de incentivar la lectura entre los cesarenses y brindar acceso a los libros de manera gratuita y dinámica.

Obras como ‘Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez; ‘La fiesta del chivo’ de Mario Vargas Llosa’; ‘La odisea’ de Homero; y literatura infantil, hacen parte de la primera entrega de cerca de 3.000 libros que podrán leer los habitantes del departamento del Cesar. “Gracias a las donaciones de empresas privadas, hemos adquirido tres mil textos, para comenzar la primera fase del proyecto. Lo que queremos es abrir espacios para que más personas entren en el mundo de la literatura que nos hace mejores seres humanos y tener un mejor comportamiento. Tener literatura en nuestros hogares es un gran privilegio que debemos aprovechar y valorar”, expresó el primer mandatario de los cesarenses.

Inicialmente se entregarán cerca de 3.000 libros de literatura.

La presentación de este programa que tiene como premisa ‘guardo silencio para que los libros hablen por mí, es hora de leer’, se llevó a cabo en el barrio Sicarare. Lugar en donde se entregaron los primeros 500 ejemplares donados por empresas como Gases del Caribe, Green Power y Vanti S.A.

Según la Encuesta Nacional de Lectura 2017 que realizó el DANE, Valledupar se ubicó en el puesto número 18 con un 4,6 % de los libros leídos anualmente: “Queremos mejorar los indicadores de lectura que son bajos, hoy tenemos el promedio de lectura de un libro por año a nivel departamental y en Valledupar llega a 2.5 pero el promedio del país está en 5 libros al año”, expresó Monsalvo.

Los habitantes de cada barrio recibirán en la puerta de sus viviendas las obras literarias. Foto tomada de Twiiter: @luismonsalvo.

Otro de los propósitos de esta iniciativa es conseguir que la comunidad dedique menos tiempo al uso del celular y su permanencia en las redes sociales: “Esta es una buena idea, espero que mis nietas se despeguen un poco del celular para que lean” expresó Otilia Calderón una de las beneficiarias del programa, al igual que María Ríos, quien manifestó que “hay que incentivar los niños para que lean, esto es muy lindo, recrea la mente, vuelve uno a la época de antes”.