Por Luz Andrea Gómez B.

El amor por las letras de la escritora Viviana Vanegas Fernández, comenzó cuando pasaba las páginas de alguna enciclopedia durante su época colegial y leía los libros que esperaban por ella en la biblioteca. Así fue creciendo su inclinación hacía la escritura, oficio que lleva desempeñando hace más de diez años en varios talleres de cuento y crónica periodística.

Vanegas, comprendió que debía articular la escritura con su profesión de bacterióloga y artista visual. Gracias a esa fusión ha conseguido labrarse una trayectoria literaria. Entre sus publicaciones se destacan: el libro de cuentos ‘Todos somos escapistas’, publicado por Calixta Editores; Revista Víacuarenta, Especial Cuento Caribe II/ Biblioteca Piloto del Caribe. En 2018, participó en la antología Letras Ambulantes” de Lienzo Urbano. En 2017 se publicaron dos cuentos de su autoría en el libro “A 8 tintas”, Antología derelatos polifónicos del Colectivo Artístico Brurráfalos, Editorial Ambidiestro, Santa Fé de Bogotá. En 2016, en el Periódico Cultural No.38 “El Túnel” se publicó su cuento ganador del tercer lugar del Concurso de Cuento “Cuento bueno y breve”. En 2013 un cuento suyo fue publicado en el libro “Mientras haya cuentos”, Antología del Taller literario José Félix Fuenmayor de la Red Relata.

¿Cuál fue su primer acercamiento a la lectura?

Sobre todo enciclopedias, luego llegaron los libros que esperaban por mí en la biblioteca y los libros que leíamos en el colegio. Me encantaban los trabajos de comprensión lectora. 

¿En qué momento decide convertirse en escritora?

Creo que no lo decidí conscientemente. Era algo que sentía que debía hacer y con el tiempo me fui comprometiendo más y más. Sentía que la pintura no me dejaba decir algunas cosas que en la escritura se estructuran diferente. Igual me ocurre con la escritura, hay imágenes que solo en la pintura siento que puedo recrearlas, que la poesía visual circula de una manera vivaz y sincrónica. 

 ¿Cómo relaciona su oficio de artista visual y bacterióloga con la literatura?

En todo. Hacen parte de lo que soy y es inevitable no ser artista y bacterióloga al mismo tiempo. Con el tiempo, con la madurez comprendí que debía hacer que todos mis conocimientos y talentos se articularan y en definitiva uno no puede ocultar lo que sabe y lo que es.

Cuéntanos sobre el proceso creativo de ‘Todos somos escapistas’.

Cuentos que empezaron a gestarse hace 4 o 5 años. Algunos son muy recientes. Al realizar su revisión y curaduría lo hice con el conocimiento y la experiencia que tengo ahora. Fue una forma de conversar conmigo en el tiempo. 

 La mayoría de los cuentos, por no decir que todos, tienen como protagonistas a las mujeres ¿Por qué eligió a este género como personaje principal de los relatos?

No lo hice adrede. Es algo que tengo ahí en mi mente y brota espontáneo. Es muy difícil quedarme callada, mirar a hacia otro lado, cuando suceden tantas cosas que me estremecen, que me asustan y que de alguna manera me hacen sentir que debo decir algo, que debo sacar esa molestia, ese dolor colectivo. 

La muerte se pasea por cada relato, ya sea de manera trágica, inesperada, propiciada o se percibe de forma metafórica. Detállenos sobre esto.

La muerte nos habita. La muerte física es un final esperado. Dice el dicho que para morir hay que estar vivos y si, esa es la dicotomía. Vivimos para morir en cualquier momento, de ahí mi reflexión recurrente con ella. 

¿Le teme a la muerte?

No le temo, la respeto. 

 Háblenos sobre el ambiente en el que se desarrollan los relatos.

Casi todos están confinados en una casa, en un pueblo, en un recuerdo. Me doy cuenta de eso ahora. Es como si esas casas, esas paredes también dialogaran con mis personajes, también fueran parte del conflicto o la resolución.  

¿Por qué todos deberían leer ‘Todos somos escapistas’?

Creo que lo primero es saber por qué todos somos escapistas de alguna forma, por qué evadimos, porque construimos realidades más afables o diferentes, por qué deseamos la realidad de otro, por qué ansiamos libertad teniendo una puerta sin cerrojo. 

 La ilustración también hace parte de este compendio de cuentos…¿De qué manera se complementan el lenguaje escrito y el lenguaje gráfico?

Los escritores dibujamos con palabras y en mi mente las imágenes son muy vívidas, como si pudiera tocarlas, como si pudiera estar ahí. Creo que es una ventaja que me deja el dibujo y la pintura. 

Estas imágenes del libro, no las hice yo. El ilustrador tuvo libertad creativa, yo solo me dejé llevar y dije algunas cosas que consideré relevantes para la historia.

¿Qué está leyendo actualmente y quiénes son sus autores favoritos?

Leo varios al tiempo y de varios temas. 

Actualmente leo ‘El largo adiós’, de Raymond Chandler; ‘El Cubo’, de Sebastián Krieger; ‘Kentukis’, de Samantha Schweblin y ‘La Promesa’, de Friedrich Dürrenmartt. 

Mis autores favoritos son muchos. Me gusta Carver, Ramsom Griggs, Andrés Mauricio muñoz, Pedro Badrán, Pilar Quintana, Cortazar, Poe, Quiroga, Carlos Polo, Gabriel García Márquez, Fadir Delgado, Paul Brito, etc. 

¿Está trabajando en algún nuevo proyecto literario?

Sí…una novela criminal. Un reto nuevo, un desafío, detalles, ambientes, situaciones.