El olor tiene la capacidad de producir diversas sensaciones en el ser humano, ya que al olfatear algún aroma se puede generar desagrado o fascinación; además de reconocer personas, lugares, comidas, bebidas y objetos. Patrick Süskind  escribió en su obra ‘El perfume’: “Quien dominaba los olores, dominaba el corazón de los hombres”, una frase que cobra fuerza en el corazón de los lectores que son conquistados y dominados por el olor que emanan los libros al ojear sus páginas u olerlos libremente.

Los libros tienen el poder de robar suspiros a los lectores que antes de iniciar su lectura o al comprar uno respiran su fragancia que despierta emociones, como por ejemplo, felicidad y tranquilidad.

¿Por qué nos gusta el olor de los libros?

El aroma de un libro recién impreso es el mejor del mundo”Karl Lagerfeld.

Cuando vamos a la biblioteca y a las librerías nuevas o antiguas no podemos evitar embriagarnos con el olor de los textos, pero ignoramos la razón por la que disfrutamos olfatearlos antes de comenzar la lectura. Se podría pensar que es la descripción de un vino, pero no, es la definición del olor de los libros viejos que hizo Matija Strlic, profesor de Ciencias del Patrimonio de la University College de Londres en su trabajo “Olor del patrimonio: un marco para la identificación, análisis y archivo de olores históricos”, de 2017.

La causa principal del particular olor a libro viejo se produce por la combinación de los compuestos químicos que tiene el papel, específicamente por la lignina. La lignina es un biopolímero natural que se encuentra en los árboles, arbustos y plantas, y es la encargada de amarillear el papel con el paso del tiempo; ya que en el proceso de oxidación se descompone en ácidos que rompen la celulosa.

Este tipo de descomposición se le conoce como hidrólisis ácida. En conclusión, gracias a varios compuestos químicos nuestro sentido del olfato se agudiza al introducir nuestras narices en los libros, dichos compuestos son: la vainilla, un saborizante presente en la lignina y usado para perfumar o en repostería; el tolueno, hallado en pinturas y perfumes; el etilbenceno que huele a dulce, etilhexanol que tiene un olor floral y es característico en tintes y disolventes; el benzaldehído y el furfural, acreedor de un olor a almendra y el encargado de medir la edad de un libro.

El olor a libro nuevo

A un buen lector no se le escapa que un libro nuevo no huele igual que a los antiguos, y esto se debe a que los libros recientes poseen una variación en los productos empleados en su fabricación. El olor a libro nuevo se debe a: las propiedades del papel, las tintas usadas y el material que se utilizada en la encuadernación.

Perfumes inspirados en olor a libro

El olor a libros es cautivante y embriagante, por eso algunas marcas optaron por inmortalizar su olor a través de perfumes para que los amantes a esta fragancia pudieran llevar este aromo en su cuerpo.

Estos son algunas fragancias que evocan el olor a libro, el papel y la biblioteca:

  • Whispers in the Library Replica de Martin Margiela.
  • Bibliothèque de Byredo.
  • bony Wood de Zara .